martes, 23 de marzo de 2010

La Pirámide (Carlos Federico Augusto, Psicología)

Si bien es cierto, el símbolo de la pirámide ha tenido sus propias significaciones con respecto a los momentos históricos y la los lugares donde la misma hace presencia, pero es característica propia del símbolo a diferencia del signo, cambiar con el paso de la historia, no solo en sus manifestaciones perceptivas, sino también en las representaciones que individual y colectivamente se le atribuyen.

Morfológicamente hablando, la pirámide no es más que un triangulo en tercera dimensión, o pirámide cuadrangular, y el triángulo a través del tiempo ha representado el movimiento de la energía, para algunas comunidades científicas, para algunas comunidades religiosas representan la triada del Padre, el Hijo, y el Espíritu, como para otras representa la omnisciencia del poder de una comunidad. Ahora, no es objeto de análisis el conocer la evolución de las representaciones materiales del mismo, lo que atañe para el asunto en particular es la función que el mismo cumple para aquellos que hacen de su representación objeto de identificación y particularización de las dinámicas del colectivo, o el individuo que recurren a él.